Conocer Lisboa en 3 días

Lisboa

Os propongo una ruta sencilla de 3 días en Lisboa. Un itinerario para todos aquellos a los que les gusta tener las visitas controladas y aprovechar el tiempo al máximo. 3 días son suficientes para conocer esta hermosa ciudad (a pesar de que obviamente si pasamos más tiempo podremos descubrir más rincones).

Para empezar hablemos de que lo ideal es ver si podemos conseguir la Lisboa Card. Este elemento nos permitirá acceder gratuitamente y de forma ilimitada a toda la red de transporte público de Lisboa (incluso la que llega hasta Belém). Además tenemos acceso gratuito a 26 museos y muchos puntos de interés, en el resto de monumentos hay descuentos muy suculentos.

Después de solucionar el tema del transporte por la ciudad (cuándo uno anda durante horas se agradece poder coger cualquier metro o tranvía) debemos elegir el lugar donde vamos a hospedarnos. Dependiendo de nuestros gustos podremos elegir un lugar más o menos alejado del casco antiguo. La zona de la plaza del Marqués de Pombal es un excelente lugar para ubicarse, de esa forma podremos hacer un recorrido bastante exhausto hasta el centro de la ciudad, además está perfectamente conectada con metro así que el desplazamiento no será un problema.

Primer día

El primero día podemos invertirlo en ver la zona de nuestro hotel, en la que podemos destacar el Parque de Eduardo VII, la propia plaza del Marqués de Pombal y la gran avenida Liberdade. Esta avenida nos conducirá en un bonito paseo hasta la plaza de Restauradores, plaza de Rossio y plaza de Figueira. Estas serán nuestras primeras paradas paseando. Algo que se hace en no más de una hora (siempre que no nos deleitemos con cualquier esquina).

Una vez llegados a este punto podemos optar por ver el Barrio Alto y Chiado. Aquí vamos a encontrar el elevador de Santa Justa, tan famoso y con esas vistas tan espectaculares. Al salir del elevador en la parte alta tenemos que entrar en el Convento do Carmo, un increíble monumento en ruinas (por los terremotos) que no dejará indiferente a nadie.

Lisboa

En este barrio existen varias iglesias dignas de ver, podemos pasar toda la mañana paseando por sus calles y perdiéndonos, que es en definitiva como mejor se conocen las ciudades.

Después de comer en algún bar de la zona (en Lisboa es posible encontrar lugares para comer bastante baratos) podemos dirigirnos a la zona de Baixa para volver a perdernos por sus calles y terminar encontrándonos de bruces con la plaza del Comercio, la más bonita sin lugar a dudas de toda Lisboa. Un majestuoso recinto lleno de historia y vida, mucha vida.

Lisboa
Segundo día

El segundo día podemos invertirlo en ver Alfama y Graça. En esta ocasión es aconsejable subir hasta la iglesia de Graça para poder verla junto a su famoso mirador. Bajando poco a poco nos encontraremos con el Panteón Nacional, una visita obligada por la grandiosidad del mausoleo. En nuestro descenso nos encontraremos también con el monasterio de San Vicente y con el famoso Castillo de San Jorge (en el que seguramente estaremos un par de horas).

Como siempre pasearemos por sus hermosas callejuelas hasta dar con la Catedral y finalmente llegaremos otra vez a la plaza del Comercio.

Es un buen momento para tomar un tranvía y realizar una ruta por toda la ciudad, esta vez sentados, disfrutando del paisaje y el encanto de esta preciosa ciudad portuguesa. Además este día se puede aprovechar para llegar pronto a alguno de los lugares donde hay cena y fados (siempre es mejor coger sitio para verlo bien).

Tercer día

Este día lo vamos a invertir en Belém una visita imprescindible para el huésped en Lisboa. Primero os aconsejamos que lleguéis bastante pronto para entrar a poder ser los primeros en la torre de Belém, de esa forma vamos a evitarnos muchas colas posteriores.

Veremos después el Monasterio de los Jerónimos, algo imprescindible, el museo de la marina, en el que encontraremos una gran muestra de navíos de todas las épocas y si tenemos tiempo el museo de arqueología.

No debemos irnos de Belém sin visitar la pastelería más famosa de todas, a pocos pasos del Monasterio, en la que degustaremos unos deliciosos pasteles de belém. También es recomendable visitar el monumento a los descubrimientos y el museo del Museo Nacional dos Coches.
Este ha sido un pequeño repaso de todo lo que podemos ver, sin ir tampoco a un ritmo muy rápido, disfrutando siempre del encanto de Lisboa.

Foto vía: Miriam Martí



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Categorias: Turismo en Lisboa


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