Montijo, ciudad satélite de Lisboa

Montijo

Son seis los concejos a los que se une la ciudad de Lisboa por la parte sur: tenemos Alcochete, Almada, Barreiro, Moita, Seixal y, el que nos convoca, Montijo. Si bien se trata de una ciudad con una historia cotidiana que está muy pegada a la vida del Río Tajo, hay que tener en cuenta que una vez que se construyó y emplazó el Puente Vasco da Gama, Montijo pasó a estar mucho más cerca y a mano de quienes visitan o viven en Lisboa.

Como decíamos, Montijo es una ciudad que pertenece al Distrito de Setúbal: tiene un territorio de unos 347,35 kilómetros cuadrados, donde viven más de 40.000 habitantes, divididos a su vez en ocho freguesías. Los orígenes de esa región se remontan a septiembre de 1514, aunque recién a partir de 1930 es que se lo conoce con el nombre que tiene en la actualidad. Y, para más datos, fue en 1985 cuando pasó a tener categoría de ciudad.

Sin embargo la verdadera vida a la ciudad llegó, como mencionamos, con la construcción del Puente Vasco da Gama, el cual fue inaugurado en marzo de 1998. Sobre el Tajo, este puente permitió una conexión más fluida con Lisboa, por ejemplo, lo que posibilitó que mucha más gente conozca su geografía y sus construcciones, de las cuales la mayoría de las más importantes son iglesias.

Para los entendidos en cuestiones territoriales, esta ciudad es una de las más discontinuas de toda Portugal, y hay que mencionar que su zona principal es la más pequeña, que es donde vive la mayor cantidad de personas. Esta parte limita al norte y este con Alcochete, al sureste con Palmela, al suroeste con Moita y al noroeste con Lisboa y Loures.

Uno de los mayores atractivos de Montijo es su gastronomía, la cual tiene una fuerte incidencia del río, con diversos tipos de peces que forman parte de los platos cotidianos. Entre los más pedidos por los turistas y los locales, tenemos la caldereta al estilo pescador, las anguilas fritas con sopa de migas de pan, o también el pescado a la parrilla. De lo que se puede estar seguro es que se va a comer muy bien en este destino.

Por otra parte mencionemos algunos paseos, algunos de los cuales se pueden realizar mientras se hace la digestión: por ejemplo, pasea por la zona ribereña brinda un paisaje inmejorable. Si no se quiere estar pegado a la naturaleza, hay algunos museos como el agrícola o el Museo Municipal de Montijo, donde se puede conocer la historia de estas tierras donde se monta esta pintoresca localidad.

Foto vía: Datuopinion



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Categorias: Excursiones desde Lisboa


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