Hard Rock Café, encuentros con mucha energía

Hard Rock Cafe de Lisboa

A nivel mundial existen varias compañías vinculadas con el universo de la gastronomía o el esparcimiento, que han instalado su marca de una forma bien identificable. Sin embargo, estas firmas pueden, además de presentar sus diversos platos o servicios, contextualizar y convertir al entorno, el diseño y su esencia misma en el máximo punto de interés.

Es lo que ocurre con el Hard rock café, que se vale de la música y un ambiente identificable con ese universo para obtener su éxito. En Lisboa, también existe.

La aparición de este tipo de comercios, vinculados con las nuevas tendencias en entretenimiento, donde la marca es muy fuerte, contrasta singularmente con el aspecto más viejo y nostálgico de la ciudad. Sin embargo, como gran urbe, se las arregla para que entre la conjunción de antiguas catedrales, castillos y palacios históricos, un Hard rock café no quede desubicado ni fuera de lugar.

El Hard rock café de Lisboa está ubicado en el mismísimo centro de la ciudad, sobre la reconocida avenida da Liberdade, una de las principales arterias de la capital lusitana. A pocos metros de allí se encuentra la Plaza de los Restauradores, lo que permite sostener esa mirada entre lo viejo y la avanzada de la modernidad, a partir de la presencia de este bar donde reina el rock and roll. Además, hay que señalar que este local está emplazado en un enorme y muy bello edificio donde anteriormente era la sede de un cine.

Quienes han andado por el café rockero aseguran que se trata de uno de los lugares más interesantes para pasar un buen momento, y donde siempre la música es la adecuada y nunca quiebra el clima. Pero, además, se puede apreciar que el lugar está muy cuidado, tanto en su distribución como en su concepto, ilustrando su pasión por la música en la exposición de gran cantidad de objetos de estrellas del rock y pop de las últimas décadas.

Entre las muchas joyas que alberga el Hard rock café de Lisboa, una de ellas es un Cadillac colgado del techo, un detalle que aporta espectacularidad a este ambiente presidido por el fanatismo hacia el rock. Más allá de que los precios son un poco elevados, la atención es muy buena y la calidad de las comidas, donde sobresalen algunos platos norteamericanos y mexicanos, es para recomendar. Después de todo, un lugar con una energía muy particular.

Foto vía: AntonioVi

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Categorias: Ocio en Lisboa


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