Estufa fría, invernadero en el Parque Eduardo VII

estufa fria

Para los amantes de las plantas que recorran la geografía de Lisboa, será una visita más que importante la de recorrer la Estufa fría, un complejo de invernaderos que se encuentra dentro del Parque Eduardo VII.

Pero además de interiorizarse sobre las diversas especies de plantas, estas instalaciones sirven para aquellos que deseen tomarse una distancia con respecto a la locura ciudadana: sus estanques y paisajes posibilitan la tranquilidad que el turista precisa.

Si les llama la atención el nombre, vale mencionar que el mismo viene de que no se usa ningún sistema de climatización. A su vez, esta Estufa se encuentra estructurada en tres espacios diferenciados, a saber: por un lado la fría, con una temperatura ambiental, sin ningún tipo de climatización; por el otro la Estufa quente, donde se albergan las especies tropicales con una temperatura mucho más elevada; y la Estufa doce, con proliferación de cactus y suculentas, con la curiosidad de que siendo dulce permanezcan allí las plantas más feroces.

En el lugar donde se encuentra esta Estufa había en el siglo XIX una cantera de basalto, la cual tuvo que ser cerrada debido a que una corriente de agua complicaba los trabajos. Posteriormente en la cueva de la cantera un jardinero tuvo el plan de instalar allí varias especies vegetales que había traído de su viaje por todo el mundo, proyecto que la llegada de la Primera Guerra Mundial dio por tierra. No obstante, las plantas quedaron en el lugar y recién en 1926 el arquitecto y pintor Raúl Carapinha planeó instalar la Estufa. La misma fue inaugurada en 1933.

De todos modos, hacia la década de 1940 tanto el Parque Eduardo VII como la Estufa fría fueron remodelados, y fue donde se construyó un lago y una gran sala, que fue utilizada durante muchos años como teatro y donde en la actualidad se llevan adelante actos culturales. Quienes visiten la Estufa deben saber que sus dimensiones engañan y que recorrerla lleva bastantes horas. Se pueden observar todas las especies vegetales y además sacar fotos.

En cuanto a su estructura, la misma cubre la Estufa fría y protege las plantas de los rigores del invierno o del calor excesivo, cuando es verano. Se deben mencionar tanto los helechos arborescentes, las azaleas y las camelias, como así también la cantidad de piedras que la adornan formando escalinatas, cascadas y pequeños lagos. En total son 3.000 metros cuadrados en los que conviven gran cantidad de especies vegetales.

Foto vía: International



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