La magia del Palacio de Foz

Palacio de los Condes de Foz

El Palacio de Foz, o más correctamente Palacio Castelo Melhor, fue construido en 1860. Actualmente, en la planta baja, funciona la Oficina de Turismo de Lisboa, en plena Plaza de los Restauradores. Aunque la estructura general y la fachada pueden considerarse características del siglo XIX portugués, se observa claramente la influencia del barroco italiano.

Originalmente, el palacio estaba rodeado de paredes cubiertas de hiedra y laurel, vegetación frondosa y tres lagos artificiales. Estos jardines fueron durante décadas el centro de reunión de las clases altas de Lisboa. Cuando se dispuso su apertura para desarrollar en todo su esplendor la Avenida da Liberdade, llegaron a formarse movimientos de protesta para evitar la obra urbanística, pero obviamente no había posibilidad de evitarlo: la ciudad crecía a pasos agigantados.

Los más impactante del edificio es su interior, que presenta un trabajo artesanal de profunda búsqueda artística en lo escultórico, lo pictórico y en los detalles de carpintería y mármol. Las salas son de amplias dimensiones y gran altura. El mismo marqués de Foz fue quien supervisó todos los cambios realizados entre 1870 y 1875, año en que le compró la propiedad a los antiguos dueños, la familia de Castelo Melhor. Trabajaron excelentes artistas como el escultor Leandro Braga, el pintor Francisco Vilaça, y, principalmente, el maestro Columbano Bordallo Pinheiro; también hay pinturas de artistas extranjeros que fueron compradas por encargo.

La entrada presenta un amplio vestíbulo, revestido en telas del italiano Manini y bajorrelieves de mármol blanco. Ahí mismo nace una escalinata de mármol italiano que conecta con una galería. El pasamanos de la escalera está decorado en bronce y acero, con una figura de un cordero, pieza que fue un pedida en exclusividad a un orfebre de París.

La primera sala tiene como atractivo principal una chimenea color mármol y una serie de pinturas de la escuela francesa. Además, es necesario destacar la sutileza de los candelabros que cuelgan del cielorraso, todos hechos en cristal tallado a mano.

El Palacio de Foz fue adquirido hace pocos años por el conde de Sucena, quien le abrió sus puertas al Club de Restauradores. Al estar tan bien ubicado, en el nacimiento de la Avenida da Liberdade, una gran cantidad de turistas lo visitan a diario. Tiene preparado un comedor de excepcionales dimensiones, donde por la noche se realizan actividades festivas y encuentros gastronómicos. También, se transmite en vivo una señal de radio, lo cual ubica al club como uno de los únicos que presta este tipo de servicios en todo el país.

Foto vía: pbase

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Categorias: Turismo en Lisboa


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