Museo Nacional del Azulejo, único en su género

Museo Nacional del Azulejo

El Museo Nacional del Azulejo (Museu Nacional do Azulejo), como su nombre lo expresa, cuenta con una rica exhibición de azulejos hispano-árabes y portugueses, que datan del siglo XV hasta la actualidad.

Fue fundado en el año 1970, y por ser el único museo en todo el mundo en abarcar esta temática, no hay mejor sitio para conocer la evolución de este importante apartado de las disciplinas de la cerámica, especialmente arraigada en Portugal.

Además de admirar la valiosa colección que va desde los orígenes de los azulejos, esta visita nos permite disfrutar de la magnífica iglesia de estilo barroco que alberga una gran cantidad de reliquias religiosas.

Esto se debe a que el Museo ocupa las instalaciones del antiguo Convento Madre de Deus, una de las edificaciones más antiguas y emblemáticas de la ciudad, y aunque es un poco alejado de las demás atracciones turísticas de Lisboa, sin duda alguna es un lugar que vale la pena visitar.

Adentrándonos un poco en la historia del edificio, fue fundado en el año de 1509 por Doña Leonor, viuda de Juan II en 1509 para albergar a la congregación de las Franciscanas Descalzas. Con el paso del tiempo, los claustros y la iglesia fueron sometidos a numerosas reparaciones hasta que fue bellamente restaurado por João III en 1551 adquiriendo una imagen renacentista. Posteriormente otras reformas con revestimientos de tallas doradas, azulejos, mármoles y pinturas, convirtieron el convento en uno de los edificios barrocos más exuberantes de la ciudad.

Después de una época de decadencia y abandono entre los años de 1871 y 1916, el edificio pasó al cuidado del Museo de Arte Antigua, y fue sometido a una exhaustiva remodelación para conmemorar los 500 años del nacimiento de Doña Leonor. En el año 1970 se inauguraría el Museo Nacional del Azulejo.

En total son más de siete mil piezas expuestas en dos plantas en torno al claustro mayor del convento, tal como si fueran cuadros, suspendidos en la pared, organizados cronológicamente, además en sus paredes se puede observar las técnicas utilizadas, y el detalle de la elaboración de las piezas de azulejo.

Su obra más importante es un azulejo de 36 metros, considerado como el más grande del país, el cual que ofrece una panorámica de la ciudad.

Foto Vía angiegt



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